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Tio Petros

Kolmogorov, el zar del azar.

Kolmogorov, el zar del azar.
Tras unos días de inactividad debido a causas ajenas a la voluntad de un servidor, reanudamos el paseo. Y lo hacemos con la novedad de las estadísticas, por fin.


Escrito por dos de sus alumnos, Carlos Sánchez Fernández y Concepción Valdés Castro, este libro es una apología del gran matemático ruso Andrei Nikolaievich Kolmogorov. Estos dos cubanos fueron testigos directos de la labor humana y científica de matemático ruso. A veces no es muy acertado el desarrollo narrativo del libro, pero decididamente vale la pena para acercarse al quehacer matemático del moscú de más de medio siglo XX. Especialmente interesante es la relación entre K. y Alexandrov, cuestión de la que ya hablamos en su día.

Puede leerse en la contraportada:

El carácter de Kolmogórov se forjó en una época de revoluciones sociales y guerras mundiales. Vivió el estalinismo, la posterior rectificación de errores y el inmovilismo que luego daría paso a la perestroika.
Aunque siempre se consideró a sí mismo un matemático puro, una parte esencial de su obra fueron sus investigaciones aplicadas a otras ciencias. Sus esfuerzos estaban regidos por una idea clara: discernir las diferencias y similitudes entre orden y caos. Mucho más que cualquier otro matemático, amplió los dominios y la comprensión humana del azar. Reinó en una escuela poderosa de profesionales con una cultura matemática vasta y profunda. Con razón puede afirmarse que Kolmogórov es el zar del azar.

Ficha:

Kolmogórov
El zar del azar
C. Sanchez, C. Valdes

Nivola Ediciones
Col. La matemática en sus personajes nº15
ISBN: 84-95599-60-0
Junio 2003, 222 Pág., 13.5 x 21 cm
PVP: 17.90 Eur.
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2 comentarios

hotles new york -

Great

Ricardo -

Precisamente lo estoy leyendo estos días (tengo algún que otro libro del maestro).

La verdad es que la redacción no es muy atrayente, pero es curioso comparar la forma de vida del investigador de entonces con el de ahora. Pareciera que de 80 años para acá, los sabios hayan perdido mucha de la carga humanista.
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