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Tio Petros

Discusio magnifica

Es una pena que precisamente ahora sea imposible colocar comentarios. Yo tampoco puedo. Veremos si a lo largo del fin de semana se arregla el asunto, tras lo cual este post será eliminado por hacer referencia exclusiva a un asunto que podía haber sido tratado en los comentarios del post anterior. Hemos definido bases de entornos fundamentales de los puntos de un conjunto.

Por mucho que le doy vueltas, me vais a perdonar, pero no puedo estar de acuerdo con vosotros. Sigo manteniendo perfectamente la posibilidad de estar equivocado, pero me pasa exactamente como a Anónimo: de momento creo tener razón!!!

Cluje me ha mandado un correo al no poder postear, en el que me indica entre otras cosas la necesidad de que los intervalos [p-e,p+e) sean válidos tan sólo para e real positivo. Es cierto, faltaba tal precisión: para e=0 tenemos entornos unipuntuales que definirían la topología discreta, manifiesta asimismo que dichas bases debieran llamarse bases de entornos generales . Admito de buen grado ambos extremos, que además creo que satisfacen a Anónimo.

Ahora vamos a la cuarta propiedad:

4.- Dado un entorno U de un punto, existe otro entorno V tal que U es entorno de todos los puntos de V

Hay que comprender que de momento tenemos tan sólo definida una base de entornos para cada punto. No me vale decir que [p-e,p+(e/2)) es un entorno del punto (p-e), como hace Juan en su comentario. Este pertenece a la base de entornos del punto medio de (p-e) y de p+(e/2), que en ningún caso es (p-e).

He querido partir de cero, como hice cuando hablé de la construcción de los números. Y de momento no tenemos nada más que la definición de lo que son las bases de entornos de un punto p, extendido a todos los puntos p del espacio en cuestión. Son el conjunto de subconjuntos de R de la forma [(p-e), (p+e) ) con e mayor que cero en el ejemplo (mejor contraejemplo)que nos ocupa. Entonces, todo entorno perteneciente a la base de entornos del punto extremo izquierdo de U, a saber el punto q=(p-e), deberá ser de la forma [q-a,q+a )con a mayor que cero. Y NO EXISTE VALOR ALGUNO DE a PARA QUE DICHO INTERVALO ESTE DENTRO DE U, pues me salgo por la izquierda de dicho intervalo.

Por lo tanto, esta presunta base de entornos generales no lo es por no cumplir el punto cuatro.

Ahora tampoco?

Por un lado, Carlos y TioPetros, por el otro el resto. Esta discusión está resultando magnífica. Sois el orgullo de este blog.

Nace el concepto

Hemos definido en el post anterior lo que es un sistema de entornos en un conjunto dado. Las cuatro propiedades se referían a la familia de entornos de un punto dado, y a la relación entre familias de entornos de puntos diferentes. Denominaremos Base de entornos fundamentales del punto correspondiente a cada una de estas familias.

Lo primero que debemos notar es que no todos los candidatos a bases de entornos fundamentales lo serán efectivamente por no cumplir las propiedades. Lo vemos con un ejemplo:

Sea la recta real, y consideremos para cada punto x la familia de intervalos B(x)= {[p-e , p+e)}. Tenemos infinitos entornos para cada punto p, uno para cada valor del número real e. El intervalo es cerrado por la izquierda y abierto por la derecha. Esto quiere decir que el propio punto (p-e) pertenece al intervalo, pero el (p+e) no. En la figura aparece uno de tales entornos. He dibujado su extremo derecho de forma diferente al izquierdo: más desvahído, para mostrar que el extremo derecho NO está incluido en el intervalo.



Veamos si tal presunto sistema de entornos fundamentales lo es en realidad. Repasemos las cuatro propiedades del post anterior, para lo cual las repito aquí:


1.- Un punto pertenece a todos sus entornos
2.- Dados dos entornos de un punto, la intersección de ambos también es un entorno del punto dado.
3.- Si un conjunto CONTIENE a un entorno de un punto, entonces ES un entorno de dicho punto
4.- Dado un entorno U de un punto, existe otro entorno V tal que U es entorno de todos los puntos de V .



Propiedad 1: La cumplen sin duda: todo intervalo de este tipo contiene al punto p.

Propiedad 2: Dos intervalos diferentes del mismo punto están por definición anidados uno dentro del otro, de forma que su intersección es idéntica al menor de ambos; luego la propiedad 2 también se cumple.

Propiedad 3: También se cumple: cualquier intervalo de la forma pedida que contenga a un entorno del punto p es también un entorno de dicho punto.

Propiedad 4: Esta falla: tomemos el intervalo [p-e,p+e), y de él, el punto (p-e). No podemos encontrar ningún entorno de este punto (p-e) tal que el entorno original sea entorno de todos los puntos de este nuevo entorno. El motivo es que por la propia definición de estos intervalos, un intervalo del punto (p-e) (amarillo) debe “salirse” hacia la izquierda de dicho punto, fuera de los dominios del intervalo original (azul).



Queda claro por tanto que aunque tenemos muchas libertades para elegir las bases de entornos de los puntos, existen restricciones.

Llamaremos, dada una base de entornos fundamentales definida, conjunto abierto a aquel conjunto que es entorno de todos sus puntos. Y llamaremos topología del conjunto X inducida por el sistema de entornos fundamentales al conjunto de todos los abiertos de X .

Es fácil demostrar que la unión de cualquier cantidad de abiertos es un abierto, sea esta unión finita o no, y sin embargo sólo la intersección de una familia finita de abiertos es abierta con seguridad. Así pues, podemos definir una topología T de un conjunto X como una familia de subconjuntos de X que cumple:

1.- El conjunto vacío y el total están en T .
2.- Dada una familia finita de elementos de T , su intersección está en T
3.- Dada una familia cualquiera de elementos de T , la unión de todos ellos está en T

Por lo demás, existe plena libertad para elegir los abiertos. Según los abiertos elegidos, tendremos un sistema de entornos fundamentales diferente. Alternativamente, según qué sistema de entornos fundamentales elijamos, tendremos una topología diferente.

Si consideramos todos los subconjuntos de X como abiertos de la topología, se cumplen las tres propiedades anteriores, luego se trata en efecto de una topología lícita, de hecho, es la más grande que puede existir en X, diremos que es la más fina .

El en extremo opuesto está la topología formada por dos conjuntos: el total X y el vacío. Entre ambos cumplen trivialmente las tres propiedades, y se trata de la topología más gruesa de las posibles.

Tan sólo con estos elementos, podemos ya hablar del interior de un subconjunto de X, del exterior y de la frontera , cosa que con las herramientas meramente conjuntistas que teníamos hasta ahora no era posible.

Lo veremos en el siguiente post, si bien nos remitiremos constantemente a lo que denominamos topología usual del plano y el espacio: aquella que “intuímos” desde siempre, en la que las bases de entornos de un punto están formadas por las bolas abiertas (sin incluir el borde) centradas en el mismo.

Eskerrik asko, lagunak

Alan Turing ideó lo que se conoce como La prueba de Turing para saber si tras un ordenador existe un ser humano u otro ordenador. Un programa se dice que ha pasado la prueba de Turing cuando nos ha engañado.

En los blogs vemos comentarios y suponemos que tras ellos existen personas. El mejor test de Turing consiste, lo acabo de comprobar, en viajar a la supuesta residencia de los amigos que uno va haciendo en la web, y cenar en su compañía. De esta forma comprobamos que efectivamente existen personas tras los nicks. Y no personas cualesquiera, sino amigos.

Gracias Klapaucius, Flor, Carl Philip, Concha, Crystal, Chus, Canopus por compartir parte de vuestro tiempo con Vailima y conmigo.

No olvidaré los buenos ratos vividos en vuestra compañía.

No olvidaré a Chus y a Canopus comentando sus vivencias y riendo con nosotros. No olvidaré a Klapaucius, enorme fotógrafo, y sus historias de vecinos extraños, ni a Flor con su sonrisa y con los mismos vecinos, ni a Crystal comentando ilusionada cómo ve perfilarse el final de su carrera de física. No olvidaré a Concha y su envolvente conversación, ni de sus chascarrillos. No olvidaré las explicaciones sabias de Carl Philip sobre los ritmos indios y la música de Ligeti, o contándonos el origen de la Iglesia de la Cienciología.

Gracias, amigos.

Y vale ya de vacaciones. Mañana seguimos con lo que hace ya una semana prometimos.

Descanso

Durante una semana, este blog estará sin actualizar.

Quien esto escribe se va con vailima a pasar unos días a Madrid, para conocer personas y lugares. A la vuelta seguiremos.

Aprovecho para comentar una vez más que este blog nació con la intención de invitar a los lectores a dar paseos por lo que considero los paisajes más bellos de la matemática. Un paseo no es una escalada, y por tanto el blog estaba concebido para lectores con ganas de pasar un buen rato aprendiendo o recordando, sin que supusiera demasiado esfuerzo. No obstante, cuando uno prepara un post, al final no sabe qué impresión causará a quien lo lee: uno ha preparado los conceptos y ya le parecen trillados. No porque sea más listo que nadie, sino porque los acaba de refrescar en su mente, y es difícil calibrar la dificultad en quien no los ha visto nunca, o los vió hace mucho tiempo. Divulgar es precisamente ponerse en el lugar del otro, y hacerle agradable el paseo.

Divulgación y rigor deben estar unidos y no quiero que nada de lo aquí escrito pueda ser erróneo, de modo que dado que últimamente los post son bastante densos, a lo mejor espacio un poco la publicación de los mismos.Llevamos muchos meses a una media de tres o cuatro por semana, y no hay ningún motivo para tal ritmo de publicación. A lo mejor es mejor más despacio y más pulido.

Digo lo de pulido porque un blog se presta mucho a escribir de forma más o menos complusiva, incluso con faltas de ortografía, lanzando ideas en torrente. No me parece mala manera de hacer un blog; pero creo que no es la que quiero para TioPetros.

De un tiempo a esta parte tenemos la suerte de contar con lectores muy versados en temas matemáticos (algunos de hecho SON matemáticos), así que cuento con su benevolencia y ayuda en los comentarios...

El post anterior sobre la conjetura de Poincaré me ha dado pié para hablar en post sucesivos de conceptos importantísimos de los cuales nunca hemos hablado; quisiera hablarles por tanto de lo que es una variedad diferenciable, un abierto, un compacto, desde una perspectiva rigurosa pero suficientemente amena, atractiva y coloquial como para necesitar apenas fórmulas. Trabajaremos con ideas... si somos capaces. Luego volveremos a la figura de Perelman.

Todo esto será a partir de la próxima semana.

Es un placer contar con ustedes como lectores.

Tio Petros

Como ya he hecho alguna vez, aprovecho la ocasión para pedir a los lectores de TioPetros cualquier indicación, idea o propuesta de mejora.

La [conjetura / teorema] de [Poincaré / Poincaré-Perelman]

La [conjetura / teorema] de [Poincaré / Poincaré-Perelman]

Como ya dijimos en alguna ocasión una conjetura es un teorema al que le falta la parte más interesante: la demostración. Dicho de otro modo: una conjetura nada tiene que ver con un teorema; es una simple afirmación. Aunque a veces se pervierta la nomenclatura, como en el caso del “Ultimo teorema de Fermat”, que no tuvo tal rango hasta que Wiles lo demostró hace pocos años.

Visto así, parece que una conjetura tiene poco valor, y es poco más que una opinión. Así es en parte, de hecho muchas conjeturas resultaron falsas a la postre. Sin embargo normalmente tienen el valor de ser agudas observaciones realizadas por especialistas, retos lanzados al mundo para que las mejores mentes del planeta se esfuercen en desentrañar sus misterios. Así ocurre con una de las más famosas: la Conjetura de Poincaré

Pasamos a explicar en qué consiste la conjetura, tan de moda últimamente a raíz de la demostración (pendiente de refrendar por lo que yo sé, pero probablemente correcta) del matemático ruso Grigory Perelman

La Conjetura de Poincaré es una afirmación topológica. Una vez explicamos aquí que la topología tiene un estatus muy especial dentro de la matemática. Supondremos que el lector sabe qué estudia la topología por tanto.

A veces, los matemáticos tienen algo de naturalistas; taxónomos más concretamente. Les gusta clasificar cosas y ponerles etiquetas. Este gusto es totalmente lógico; para clasificar atendemos a las propiedades más esenciales de las cosas e investigamos la diversidad de las mismas. El procedimiento básico suele ser el siguiente: se establecen relaciones de equivalencia entre los objetos; no relaciones cualesquiera, sino relaciones que se consideran relaciones importantes precisamente porque atienden a propiedades que consideramos esenciales de las mismas. Dichas relaciones inducen clases de equivalencia dentro de las cuales todos los objetos están “emparentados”, y estudiamos el conjunto cociente de clases obtenido. Ese es el esquema esencial de clasificación en matemáticas, si bien su aplicación práctica puede variar, y así se han establecido clasificaciones para los grupos simples finitos, para las superficies en R n , las formas cuadráticas, los grupos de Lie, etc, etc.

La relación más habitual que se emplea en topología es la relación “ser homeomorfo” . Pocas veces se ha escondido detrás de una palabra tan fea un concepto tan bello. Dado un espacio de trabajo X, dos objetos A y B de dicho espacio (dos subconjuntos de “puntos” de X) son homeomorfos si pueden transformarse el uno en el otro mediante una transformación continua especial llamada homeomorfismo. Diremos que una aplicación de A a B es un homeomorfismo si es biyectiva, continua e inversible, siendo su inversa igualmente continua. Dado que si A y B son homeomorfos, entonces para un topólogo “son” esencialmente el mismo objeto, se comprende la importancia de la clasificación atendiendo a tal concepto.

Pues bien; la capacidad simplificatoria de este procedimiento es impresionante: al tratar a todos los objetos de cada clase como uno sólo (su representante canónico), obtenemos un panorama mucho más racional del universo que estamos estudiando. Es de esperar (de hecho, está asegurado) que todos los objetos de una misma clase de homeomorfia exhiban las mismas propiedades topológicas.

El problema es que lo que vale para un espacio topológico no tiene porqué valer para otro. Dado que un espacio de tres dimensiones no es homeomorfo a uno de siete, cabe esperar que ciertas cosas (cosas topológicas, entiéndanme) que ocurran en un universo de tres dimensiones no ocurrirán o al menos no tienen porqué ocurrir en otro de siete, y viceversa. Y aquí está el quid de la cuestión en lo que a la Conjetura de Poincaré se refiere.

Pero vayamos con calma.

Consideremos una esfera. Es muy importante explicar que entendemos que una esfera es el conjunto de puntos del espacio que equidistan de otro, llamado centro. Esto viene a cuento porque con esta definición una esfera es una superficie. No una bola maciza sino la superficie que la delimita. Esto es básico para entender lo que sigue. Para dejar más claro el asunto, la llamaremos 2-esfera por ser un objeto bidimensional, aunque esté inmerso en un espacio de tres dimensiones.


Todo objeto homeomorfo (topológicamente equivalente) a una esfera tendrá las mismas propiedades topológicas que una esfera; esto es una perogrullada. Lo que no lo es es preguntarse si una determinada colección de propiedades de la esfera es una caracterización topológica de la misma. Esto no es nada trivial. Y de eso va la conjetura.

Una caracterización es un conjunto de propiedades que definen sin ambigüedad un objeto. Tres propiedades topológicas son importantes en una esfera:

1.- Es compacta
2.- Es orientable
3.- Es simplemente conexa

Hace mucho tiempo que quedó claro que este conjunto de tres propiedades es una caracterización de una 2-esfera, pero ¿qué ocurre en dimensiones superiores?

Una 3-esfera NO ES una esfera maciza, como alguno podría pensar. Una 3-esfera es una variedad diferenciable de tres dimensiones, que podemos definir como el conjunto de los 4-puntos de R4 que equidistan de uno dado (centro). Es una 3-variedad inmersa en un espacio de 4 dimensiones, por tanto.

Pues bien; ¿sigue siendo el conjunto de las tres propiedades una caracterización de las 3-esferas?

La Conjetura de Poincaré afirma que para cualquier número de dimensiones el conjunto de las tres propiedades es en efecto una caracterización de las n-esferas.

Apreciar el sabor de este bello (bellísimo, no lo duden) postulado es la tarea que les proponga en sucesivos post, en los que desgranaremos conceptos topológicos, y recorreremos la historia de la conjetura hasta llegar al bueno de Grigory Perelman , que se encerró durante años hasta dar con una demostración de este reto que el genial Poincaré lanzó a sus iguales.

Seguiremos disfrutando (yo al menos) con este tema en días sucesivos. Les espero.

TRANSIRE SVVM PECTUS MVNDOQUE POTIRE

TRANSIRE SVVM PECTUS MVNDOQUE POTIRE

A mucha gente sorprende que no exista premio Nobel de matemáticas. La explicación al uso roza la leyenda urbana, y yo personalmente no me la creo demasiado; en todo caso la leyenda dice que D. Alfredo Nobel se llevaba extraordinariamente mal con el que, con toda probabilidad hubiera sido el primer premio Nobel de matemáticas: el matemático sueco Gösta Mittang-Leffer. Para añadir picante a la historia, se afirma que existía un asunto de faldas entre ambos. El caso es que por ese motivo o por otro, el premio Nobel de matemáticas no existe, y en su lugar en el Congreso Internacional de Matemáticas de 1924, presidido por John Charles Fields, se presentó la propuesta de unas "medallas internacionales para destacados descubrimientos matemáticos".

Este premio se otorga cada cuatro años, y sólo lo pueden recibir matemáticos menores de 40 años (1). Un máximo de seis matemáticos pueden recibir el premio en cada edición.

Las medallas están acuñadas en oro. En el anverso, aparece la inscripción latina "TRANSIRE SVVM PECTUS MVNDOQUE POTIRE" (sobrepasar su propio entendimiento y apoderarse del mundo) junto al busto de Arquímedes y su nombre en griego. En el reverso, figura la inscripción "CONGREGATI EX TOTO ORBE MATHEMATICI OB SCRIPTA TRIBVERE" (reunidos los matemáticos de todo el mundo para premiar las obras maestras), junto con el dibujo de la famosa inscripción del cilindro y la esfera inscrita del gran Arquímedes.

Las medallas fueron diseñadas por el escultor canadiense Dr. Robert Tait McKenzie y las inscripciones redactadas por el profesor G. Norwood de la Universidad de Toronto.

Desde 1.936 hasta 1.950 no se concedieron debido a las convulsiones bélicas en las que se debatía el mundo en ese lapso.

Los ganadores de este máximo galardón han sido los siguientes:

AÑO 1936:
Lars Ahlfors 29 AÑOS Finlandia
Jesse Douglas 39 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1950:
Laurent Schwartz 35 AÑOS Francia
Atle Selber 33 AÑOS Noruega

AÑO 1954:
Kunihiko Kodaira 39 AÑOS Japon
Jean-Pierre Sere 27 AÑOS Francia

AÑO 1958:
Klaus Roth 32 AÑOS Alemania
René Thom 35 AÑOS Francia

AÑO 1962:
Lars Hormander 31 AÑOS Suecia
John Milnor 31 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1966:
Michael Atiyah 37 AÑOS Reino Unido
Paul Cohen 32 AÑOS Estados Unidos
Alexander Grothendieck 38 AÑOS Alemania
Stephen Smale 36 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1970:
Alan Baker 31 AÑOS Reino Unido
Heisuke Hironaka 39 AÑOS Japón
Serge Novikov 32 AÑOS Rusia
John Thompson 36 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1974:
Enrico Bombieri 33 AÑOS Italia
David Mumford 37 AÑOS Reino Unido

AÑO 1978:
Pierre Deligne 33 AÑOS Bélgica
Charles Fefferman 29 AÑOS Estados Unidos
Gregori Margulis 32 AÑOS Unión Soviética
Daniel Quillen 38 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1982:
Alain Connes 35 AÑOS Francia
William Thurston 35 AÑOS Estados Unidos
Shing-Tung Yau 33 AÑOS China

AÑO 1986:
Simon Donaldson 27 AÑOS Reino Unido
Gerd Faltings 32 AÑOS Alemania
Michael Freedman 35 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1990:
Vladimir Drinfeld 36 AÑOS Unión Soviética
Vaughan Jones 38 AÑOS Nueva Zelanda
Shigefumi Mori 39 AÑOS Japón
Edward Witten 38 AÑOS Estados Unidos

AÑO 1994:
Pierre L. Lions 38 AÑOS Francia
Jean C. Yoccoz 36 AÑOS Francia
Jean Bourgain 40 AÑOS Bélgica
Efim Zelmanov 39 AÑOS Rusia

AÑO 1998:
Maxim Kontsevich 34 AÑOS Rusia
Richard E. Borcherds 39 AÑOS Sudáfrica
William Timothy Gowers 33 AÑOS Reino Unido
Curtis T. McMullen 38 AÑOS Estados Unidos

AÑO 2002:
Vladimir Voevodsky 36 AÑOS Rusia
Laurent Lafforgue 35 AÑOS Francia

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(1) Aunque hemos dicho que las medallas Fields sólo pueden ser recibidas con menos de 40 años, hubo una excepción: Andrew Wiles recibió una mención honorífica extraordinaria en 1.998 cuando tenía 45 años, por haber demostrado el mal llamado Ultimo teorema de Fermat , que pasaba a llamarse a partir de entonces Teorema de Fermat-Wiles

Madrid en Noviembre

Ya lo ha contado Vailima en su blog: nos vamos a pasar cuatro días a Madrid sin otra cosa que hacer que visitar museos, obras de teatro , comer, beber y charlar con los amigos.

A ambos nos encanta aprovechar nuestros viajes para quedar en un bar con otros blogueros, y/o lectores; y comprobar que detrás de unas líneas de código, detrás de unas letras en mi pantalla, hay un ser humano que las produce. De modo que dicho está.

Del 4 al 7 de noviembre (de jueves a domingo) estaremos en Madrid, presuntamente con tiempo libre para tomarnos algo con quien nos deje disfrutar de su compañía...nos mandais un email y quedamos.

Indices de poder

Indices de poder

En el post anterior vimos que cuando los votantes en una decisión de aceptación o rechazo de una propuesta tienen pesos específicos diferentes derivados del número de votos o escaños en el caso de un parlamento, del número de acciones en el caso de una asamblea general de accionistas o de cualquier otro tipo, el poder real que poseen no es proporcional a dichos pesos como sería de desear si atendemos al ideal de justicia por el cual tal proporcionalidad debiera darse. En este pos veremos la forma de calcular el poder real de los integrantes, y comprenderemos que, a veces, dicho poder es muy diferente del que las urnas, o el número de acciones les debieran proporcionar.

Para ello vamos a desarrollar un poco la teoría de los sistemas de votación ponderados, donde cada votante tiene un peso específico propio. Nada mejor que empezar unificando la nomenclatura:

Llamaremos v1, v2,..., vn a los votantes, siendo w1, w2,..., wn la importancia, el peso o el número de votos de cada uno de ellos. Llamaremos q a la cantidad de votos necesarios para aprobar una propuesta. Debe quedar claro que llamamos votante a cada grupo de poder, no a cada miembro de dicho grupo de poder. En el caso de un parlamento, los votantes serán los partidos, y el peso específico de cada partido será el número de escaños del mismo.

De ésta manera, el problema de votación ponderado queda perfectamente definido, y lo representaremos así:

V=[q; w1, w2,..., wn].

Llamaremos Coalición a un conjunto de votantes que se han unido para votar a favor o en contra de una propuesta. Si admitimos como coalición las unitarias (formadas por un solo votante) hay tantas coaliciones como subconjuntos de votantes. Su número es de 2 n.

Una Coalición ganadora es una coalición en la que la suma del número de votos de sus miembros es superior o igual a la cuota q .

Una coalición de bloqueo es aquella en la que la suma del número de votos de sus miembros es suficiente para bloquear (conseguir que no se apruebe) una propuesta. En evidente que tal coalición debe tener un número de votos superior al total menos la cuota de aceptación q .

¿Cómo podemos medir el poder real de un miembro? Está claro que no sirve estimar las posibilidades que tiene para formar parte de una coalición ganadora. Esto es así porque pudiera ser que dicha coalición fuera ganadora sin necesidad de su apoyo, en cuyo caso es indiferente su adhesión a la misma. Para acercarnos al concepto que necesitamos introduciremos una idea auxiliar: el swing.

¿Qué es un swing?

Un swing para un votante i con peso específico wi es un par de coaliciones (S U{i}, S ), de forma que S U{i} es una coalición ganadora y S es una coalición perdedora. Dicho de otro modo: un swing del votante i es una coalición en la que el votante i es un votante basculante : votante que si se retira de una coalición ganadora, deja de serlo.

Llamaremos Ni al número de swings del votante i, y N a dicha cantidad extendida a la totalidad de votantes:

N= N1+ N2+...+ Nn

Parece lógico interpretar que el número de swings de un votante es un buen índice del poder real del mismo: existen Ni posibles coaliciones en las cuales su adhesión resulta determinante. Denominaremos Indice de poder de Banzhaf normalizado del jugador i-ésimo a la cantidad

Bi= Ni/N

Veamos un ejemplo:

En una determinada empresa hay presentes cuatro accionistas. A,B,C y D, con el siguiente capital invertido en la misma, (en millones de euros por ejemplo): 13, 12, 6 y 2 . Las decisiones se aceptan por mayoría simple: basta reunir un peso de 17.

Calculemos índice de poder de Banzhaf normalizado de cada uno de ellos. Empezaremos por calcular el peso específico de cada una de las posibles coaliciones. En la figura aparecen en negrita aquellas que igualan o sobrepasan la cuota q=17.



Tengamos ahora en cuenta las coaliciones S para las cuales i es determinante aquellas en las que siendo S perdedora, S U{i} es ganadora:



Por tanto, podemos ver que el número de swings totales es 12, y los de cada accionista son:

N1= 4
N2= 4
N3= 4
N4= 0

Y por lo tanto el Indice de Banzhaf de cada uno valdrá:

B1= 4/12=1/3
B2= 4/12=1/3
B3= 4/12=1/3
B4= 0

El poder se reparte equitativamente entre los tres primeros, quedando el cuarto sin cuota alguna de poder. El resultado, como pueden ver, no respeta proporcionalidad alguna: el tercer accionista tiene menos de la mitad de derechos que el primero, resultando con una cuota de poder igual. Pero es la situación para el grupo minoritario, que queda sin poder alguno.

Las cosas pueden ser aún más injustas: examinen si les apetece la situación en un gobierno con tres partidos A,B,C con el 49% , el 49% y el 2% de escaños respectivamente.

Otra situación curiosa se da para el caso de cuatro partidos con el 26%,26%,26% y 22%.

Que pasen un feliz fin de semana.

Poder efectivo

En cierto modo, los números reales son más sencillos que los enteros. Esta afirmación parecerá algo absurda, teniendo en cuenta que los reales se construyen a partir de los racionales, éstos a partir de los enteros y éstos a partir de los naturales.

Me explico: la gran ventaja de los números reales es doble: por un lado, forman un cuerpo con las operaciones habituales, lo cual quiere decir que siempre es lícito sumar, restar, multiplicar o dividir dos reales entre sí: el resultado es otro número de la misma clase (salvo la división entre cero, que es anatema y cosa muy prohibida). La otra ventaja es que ese cuerpo es completo: esto quiere decir que “no tiene huecos”: todo número comprendido entre dos reales es asimismo real. (Técnicamente un cuerpo completo es aquel para el cual toda sucesión de Cauchy converge a un número que pertenece al cuerpo, pero esa es otra cuestión.)

¿Tiene esto alguna aplicación práctica? ¿Se ve en algún ejemplo que trabajar con números naturales puede ser más complicado que hacerlo con reales?

Pues sí. Y además los ejemplos son de una cotidianeidad apabullante. Cuando queremos repartir proporcionalmente a algunos valores dados un cierto número de premios entre personas, y esos premios no se pueden partir, empiezan los problemas. Lo vemos continuamente en las elecciones: los escaños no se pueden partir, de modo que es imposible hacer corresponder un determinado número de votos obtenidos con un escaño logrado, y mantener esta relación hasta efectuar el reparto completo: hace falta salirse de la norma para repartir los restos, y esto hace que el problema sea no sólo difícil, sino además muy cuestionable al existir varias soluciones no equivalentes.

Lo mismo ocurre cuando hay que efectuar una votación para aprobar o rechazar una propuesta, y cada uno de los votantes tiene un peso específico concreto: por ejemplo, votaciones en el congreso para aprobar una ley, donde existen N partidos , y el partido i tiene ni escaños. El poder real de cada partido es la capacidad para influir en el resultado de aceptación o rechazo de la propuesta, y lo más justo es que dicho poder fuera proporcional al número de escaños, número que será aproximadamente proporcional al número de votos conseguidos. Así, el ideal democrático parece preservarse, y realmente son los ciudadanos los que aceptan, por delegación, o rechazan las propuestas. Sin embargo todo esto no es más que una bonita teoría que nada tiene que ver con la realidad. La realidad es que un partido en el congreso, un grupo de accionistas en una asamblea general, o un país en el seno de un organismo internacional puede tener una cuota de poder totalmente desproporcionada (a veces a favor, y otras en contra) a lo que debiera, entendiendo que “debiera” tener una cuota de poder proporcional a sus méritos: al número de escaños en el caso del partido en un congreso o al número de acciones en el caso del grupo de accionistas.

Si les parece, veremos la explicación de porqué esto es así, y veremos unas medidas de poder real creadas expresamente para la ocasión. Como habrán intuido, las causas de la desproporcionalidad real entre méritos y poder efectivo son matemáticas. En el fondo derivan de la dificultad intrínseca de trabajar con números enteros que mencionábamos al inicio, y las iremos viendo en post sucesivos. Espero que les parezca interesante este paseo que les propongo.

La física y la matemática

La física es la más matematizada de las ciencias. Existen matemáticos que no saben mucha física...pero no existen físicos que no sepan bastantes matemáticas. No obstante, los objetos de cada una de las dos disciplinas parecen bien diferentes: la física estudia el mundo; mientras que a la matemática la realidad no parece preocuparle demasiado. Esto hace que físicos y matemáticos tengan los unos una visión especial de los otros.

El físico Chen Ning Yang , que recibiría el premio nobel de física por ser coautor de la teoría conocida hoy como Teoría de Yang-Mills de la fuerza fuerte, contaba un chiste que, según su opinión, describía bastante bien la relación entre los matemáticos y los físicos en la actualidad. Lo cuenta Stanislaw Ulam en su biografía:

Una tarde llegó un grupo de hombres a una ciudad. Necesitaban lavar la ropa, de manera que recorrieron las calles en busca de una lavandería. Encontraron un sitio con un cartel en la ventana: Lavamos ropa . Uno de ellos preguntó:

- ¿Podemos dejar nuestra ropa para lavar?

El dueño dijo:

-No, aquí no lavamos ropa

-¿Cómo es eso?- preguntó el forastero- hay un cartel en su ventana que dice que sí.

La respuesta del dueño fue:

Aquí hacemos carteles.


Según Ulam, así hacen los matemáticos: fabrican carteles, y esperan que sirvan para muchas contingencias. Quizás incluso esperan que sirvan para contingencias en las que ni siquiera han pensado. Así, marcos teóricos como los Espacios de Hilbert tuvieron inmediata aplicación en física cuántica, sin que quien los ideara hubiera pensado en tal aplicación. Otras veces, sin embargo, son los físicos e ingenieros los que crean matemáticas como herramientas que necesitan desesperadamente. Las ideas sobre la teoría de la información de Shannon, por ejemplo, partieron de un ingeniero, y no de matemáticos, que incluso la desdeñaron al principio por su “poco contenido matemático”, hasta que el gran Kolmogorov puso su prestigio indiscutible en la balanza apoyando la teoría.

En todo caso, es imposible afirmar que una teoría matemática, por abstracta que esta sea, no va a tener aplicaciones físicas en el futuro. Dos disciplinas completamente diferentes, y sin embargo muy cercanas...

Los elegidos del monasterio

Los elegidos del monasterio

Había una vez un monasterio en el que vivían un grupo de cincuenta monjes. Todos ellos eran especialistas en lógica matemática y tenían voto de silencio. Pero el voto era muy estricto: no sólo no podían hablar entre sí; tampoco podían intercambiar mensajes por procedimiento alguno. Ni por escrito, ni por señas, ni nada. Además, como sólo cultivaban el espítiru, tampoco tenían espejos ni manera de contemplarse a sí mismos. Sólo hacían una comida al día, en el refectorio común, todos a la vez en una enorme mesa redonda, y el resto del día lo pasaban orando y estudiando lógica en sus celdas.

Pues bien, el domingo de resurrección reciben la visita del abad de la orden, el cual estaba liberado del voto de silencio. Cuando estaban reunidos en la mesa del comedor, les explica lo siguiente:

Queridos hermanos: esta noche ha bajado a la tierra un ángel, y ha marcado a alguno o algunos de vosotros con una mancha en la frente. Esos son los elegidos para le peregrinación anual a la ermita de la cumbre. Cuando sepais a ciencia cierta quienes sois todos los elegidos, debeis partir inmediatamente hacia dicha ermita todos juntos.

Tras oir las palabras del abad, siguieron comiendo con normalidad y volvieron a sus celdas. El abad se marchó inmediatamente. La plácida vida del monasterio siguió sin cambio alguno hasta que un determinado día acuden a comer diez monjes menos que habitualmente: todos comprenden que son los elegidos los que han partido.

PRIMERA PREGUNTA: ¿Qué día de la semana faltaron los monjes elegidos?

SEGUNDA PREGUNTA: ¿Cómo supieron que eran ellos y sólo ellos los que debían partir?

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Este es un problema que me encanta. Sería una pena que un lector que supiera la respuesta de antemano la pusiera inmediatamente, privando a otros del placer de encontrarla por sí mismos. Que tengan un feliz fin de semana.

Rigor matemático y rigor mortis

Ninguna otra disciplina de conocimiento humano se distingue por el rigor de forma tan absoluta como la matemática. Esto debe entenderse en sentido no excluyente por supuesto: nadie duda de que todas las disciplinas científicas deben estar dominadas por el rigor. Sin embargo, esta es, por así decirlo, la “marca de la casa” de la matemática.

No siempre ha sido así. El mismo Euler daba saltos en el vacío más de cuatro veces en sus demostraciones, (cayendo siempre de pie, como un gato, por cierto). En gran parte fue Nicolás Bourbaki el culpable. Este matemático ficticio de nombre extraño y obra enorme concibió la idea de dotar a la matemática toda de un rigor absoluto. En sus publicaciones, aboga por ello de forma vehemente. Tal rigor, sin embargo se convirtió en rigor mortis cuando fue trasladado a la educación de la matemática.

Hoy muchos piensan que generaciones enteras de posibles amantes de la matemáticas la aborrecieron por un enorme y global error educacional. Se enseñó una matemática fría y rígida, ausente de pasión y de encanto a unos sufridos adolescentes que se convirtieron automáticamente en “gente de letras” por huir del tema.

Realmente es fácil ver la necesidad de un rigor absoluto en la producción matemática de un matemático profesional; sin embargo muchos piensan que parte del desastre educativo en matemáticas en las últimas décadas del siglo XX ha sido debido a la absurda idea de aplicar el rigor bourbakiano a la enseñanza secundaria.

Carlos Sánchez Fernández y Concepción Valdés Castro , matemáticos cubanos que estudiaron con el gran Kolmogorov (el riguroso y espléndido maestro Kolmogorov) escriben:

Comenzar la enseñanza de la matemática con todo rigor no puede, con la perspectiva que nos da el paso del tiempo, sino ser considerado como una aberración hoy felizmente superada.

Por su parte, Heaviside exclamaba: No es fácil levantar entusiasmo alguno, después que ha sido enfriado artificialmente por los aguafiestas de los rigoristas

No voy a afirmar aquí que el pobre Heaviside tenía razón, pero en parte, algo de esto hay...

A mi me gusta esta reflexión sobre el rigor como una idea de llegada y no de partida. Me gusta contar historias matemáticas y que me las cuenten. Historias de esas que hacen afición. Por eso tengo un blog sobre historias matemáticas. Contando la matemática de esta forma, se puede intentar convencer al lector de que el rigor es una absoluta necesidad en la matemática no meramente divulgativa; pero ésta es una idea de llegada, no de partida.

Y mientras tanto, se puede disfrutar. Como me gustaría que hicieran cada vez que se asoman por aquí...

Recurrencia de Catalán

Recurrencia de Catalán

Vamos a obtener la fórmula de recurrencia de los números de Catalán. Para ello, fijemos la nomenclatura: Cn es el número de triangulaciones con n triángulos, o lo que es lo mismo, de un polígono convexo de n+2 lados. Visto de otra forma: un polígono con i lados tendrá Ci-2 triangulaciones posibles.

Dado que el mínimo polígono existente tiene 3 lados, y se trata del triángulo, con una única triangulación (valga la redundancia y nunca mejor dicho), tenemos que C1=1. Haremos C0=1, como caso inicial.

Supongamos conocidos los valores de los primeros Cn.Intentaremos hallar Cn+1. Esto equivale a suponer conocidas las triangulaciones de polígonos hasta (n+2) lados e intentar conocer las del polígono de (n+3) lados.

Sea P un polígono de (n+3) lados, que numeraremos 1,2,3,…,n+2,n+3. Elegimos uno de los lados, el que tiene como vértices {1,(n+3)}. Una vez elegido este lado, tomamos uno de los vértices restantes (que llamaremos vértice i ) para formar un triángulo. (En rosa, el triángulo Ti en la figura). Dicho triángulo divide al polígono P en tres partes: un subpolígono P1de vértices {1,2,3,…,i}; el propio triángulo Ti y otro subpolígono P2 de vértices {i,i+1,i+2,…n+2,n+3}.

P1 tiene obviamente i vértices. P2 tiene (n-i+4) vértices. Esto quizás no es tan fácil de ver. Se comprende mejor al ver que la suma de los vértices de P1 y P2 debe ser una unidad superior a los vértices de P, puesto que el vértice i lo tomamos dos veces, una para cada subpolígono. Así pues deben sumar entre ambos (n+4) vértices, y por lo tanto P2 tendrá (n-i+4) vértices.

Sabiendo el número de vértices de P1 y P2, sabemos automáticamente sus respectivos números de triangulaciones: Ci-2 y Cn-i+2 respectivamente. Luego para el triángulo Ti escogido tenemos Ci-2 .Cn-i+2 posibles triangulaciones.

Resulta que el vértice i lo podemos elegir desde i=2 hasta i=(n+2) para formar el triángulo Ti, luego tendremos tenemos que las posibles triangulaciones del polígono P, de (n+3) lados será dicho producto Ci-2 .Cn-i+2 extendido a todos los posibles valores de i:

Esto es:

Cn+1=C0 Cn+ C1 Cn-1+ C2 Cn-2+…+ Cn-2 C2+ Cn-1 C1+ Cn C0

Que es la fórmula de recurrencia deseada.

Dado que conocíamos los primeros casos:

C0=1
C1=1
C2=2 triangulaciones de un cuadrado

Ahora podemos fácilmente ir hallando los siguientes:

C3=1.2+1.1+2.1=5 triangulaciones de un pentágono
C4=1.5+1.2+2.1+5.1=14 triangulaciones de un hexágono,… etc.

Los números de Catalán

Los números de Catalán

La combinatoria es una de las ramas más arduas de la matemática (al menos desde mi humilde entender). No es otra cosa que el arte (o la técnica) de contar. Conforme se va complicando lo que queremos contar, es lógico que se vaya complicando proporcionalmente la forma de contarlo. Sin embargo, a veces la complicación es muy grande cuando lo que contamos no es tampoco nada del otro mundo. Me explico: en este momento tratamos de contar triangulaciones de polígonos, que supondremos regulares, o al menos convexos.

Una triangulación de un polígono es una partición del mismo en triángulos disjuntos cuyos vértices coinciden con los vértices del polígono. En la figura pueden ver todas las posibles triangulaciones de un cuadrado, un pentágono y un hexágono. Denominaremos C n al número de posibles triangulaciones diferentes de un polígono utilizando n triángulos.

Si el polígono en cuestión tiene m lados, necesitaremos m-2 triángulos para hacerlo. En efecto, es fácil convencerse de esto comprobando que sólo dos de los triángulos comparten dos lados con el polígono, y todos los demás comparten necesariamente un lado tan sólo. Por tanto, C n denotará tanto el número de triangulaciones de un polígono para el que se necesitan n triángulos, como el número de triangulaciones de un polígono de un polígono de n-2 lados.

En la figura se muestra que C 2=2; C 3=5 y C 4=14.

El lector puede intuir que el procedimiento de contar exhaustivamente todas las triangulaciones deja de ser factible enseguida: debemos encontrar atajos, y en la búsqueda de atajos es donde se expresa el genio matemático, porque contar de uno en uno lo sabemos hacer todos, y no tiene gracia alguna.

Estudiaremos la recursividad de la sucesión de Catalán C 0, C 1, C 2,...en la que obviamente C 1=1, C 2=2, y haremos C 0=1.

Este método de encontrar los valores de C n basándonos en valores anteriores, que se consideran ya conocidos es el método de recurrencia que ya explicamos en su día.

El conocimiento de la fórmula de recurrencia de una sucesión no nos ofrece simplemente la posibilidad de encontrar más fácilmente los elementos de la sucesión: también nos dice muchas cosas más. Por ejemplo: si demostramos que varios problemas de conteo, aparentemente dispares obedecen a la misma ley de recurrencia, hemos demostrado que en ambos problemas subyace el mismo concepto matemático. En el caso que nos ocupa, el de los números de Catalán (1), se han encontrado hasta 66 problemas geométricos de conteo accesibles mediante dichos números.

Lo vemos en el siguiente post.

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Así denominados en honor a Eugene Catalán (1814,1894), matemático belga.

El Proyecto ESTALMAT

El Proyecto ESTALMAT

España (andaaaa, ha dicho Españaaaa…) es un país en el que no se premia, ni alienta, ni cuida la excelencia en las escuelas. Es un pequeño milagro que un adolescente llegue a la universidad con un nivel excelente en asignaturas de ciencias. Conscientes de que este primer paso para formar científicos es importante y conscientes de que no debe de quedar sin desarrollar ninguna mente con potenciales extraordinarios, varios académicos e instituciones han comenzado la andadura de un novedoso proyecto.

ESTALMAT es un proyecto que lleva adelante la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en la Comunidad de Madrid con el patrocinio de la Fundación Vodafone , y que cuenta también con el apoyo de la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense.

El proyecto Estalmat es un esfuerzo para detectar de forma precoz el talento matemático. La primera fase del mismo consistió en seleccionar 200 chavales de entre 11 y 12 años, y tras una dura selección en una segunda fase, el número quedó reducido recientemente a 25.

Se trata de detectar, orientar y estimular de manera continuada, a lo largo de dos cursos, el talento matemático excepcional de estos 25 estudiantes de 12-13 años en la Comunidad de Madrid, sin desarraigarlos de su entorno, mediante una orientación semanal, que se efectuará cada fin de semana por tres horas.

En mayo de 2003 se puso en marcha la extensión del proyecto en Cataluña, bajo la tutela de la FEEMCAT (Federació d'Entitats per al'Ensenyament de les Matemàtiques de Catalunya) y de la SCM (Societat Catalana de Matemàtiques).

El fundador del proyecto es el recientemente desaparecido D. Miguel de Guzmán, siendo D. Amable Liñán Martínez el director del mismo. De Don Miguel de Guzmán ya hemos hablado varias veces en este blog, no así del doctor Amable Liñán (en la foto que encabeza el post).

El doctor Liñán es Catedrático de la ETSI Aeronáuticos Universidad Politécnica de Madrid y uno de los mayores especialistas mundiales en combustión. Es Miembro de la Real Academia de Ciencias y Miembro Asociado Extranjero de la Academia de Ciencias de Francia, Miembro correspondiente de la Academia de Ingeniería de México y de la Academia Canaria de Ciencias. Fellow del Institute of Physics y de la American Physical Society. Doctor Honoris Causa por la Universidad Carlos III y por la Universidad de Zaragoza. Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (1993) y Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica (1995). Es también Medalla de Oro de la Universidad Politécnica de Madrid (1993) y Medalla de Oro Zeldovich del Combustion Institute (1994).

De tales manos no podía sino salir un proyecto imprescindible para intentar paliar en alguna medida los desastrosos efectos del sistema educativo español, asolado tras sucesivas reformas que tan sólo han conseguido socializar la ignorancia.

Cuando uno repasa los grandes nombres de los matemáticos (sustitúyase la palabra matemáticos por físicos, químicos, biólogos,…) que han conseguido que sus nombres sean inmortales, al menos para los conocedores de las respectivas ciencias, se da cuenta de la ausencia casi completa de españoles. Las grandes figuras que ha dado este país no son sino mojones acusadores en su propia soledad. Pregunten a cualquier estudiante de matemáticas el nombre de 30 matemáticos franceses o ingleses: sin el menor problema surgirá una lista con los 30 nombres. Pregunten a cualquiera una lista de cinco matemáticos españoles importantes, y verán…

El telescopio del astrólogo.

El telescopio del astrólogo.

Hace unos tres días, el pequeño de la casa nos vino del colegio con una hoja para leer en casa. Se trataba de una fotocopia con tres cuentos ultracortos, de poco más de un par de frases cada uno, ya saben; para fomentar la lectura. Estoy hablando de chavales de 8 años.

Uno de ellos empezaba más o menos así:

El astrólogo Vicente subió a la azotea para contemplar las estrellas con su telescopio...

Les merece algún comentario este comienzo?

Calculando el origen de los días julianos


Continuando con lo prometido, efectuaremos el cálculo de la fecha de origen del sistema de cómputo temporal conocido como días julianos. Este post tiene interés para quien desee llegar hasta el final y es un mero desarrollo matemático. No es el post típico en´TioPetros.

Por facilidad de notación sustituiré el signo de las congruencias (los tres guiones) por el símbolo “:=”

Tenemos el siguiente sistema:

x := 20 mod 28 (congruencia 1)
x:= 0 mod 19 (congruencia 2)
x := 13 mod 15 (congruencia 3)

De la ecuación (1), tenemos x=20+28k con k entero.

Introduciendo en la segunda este último valor, tenemos:

20+28k := 0 mod 19
1+9k := 0 mod 19
9k := 18 mod 19

y por lo tanto:

k := 2 mod 19

Luego k=2+19s, para algún s entero.

Así pues x = 20+28k = 20+28(2+19s) = 76+532s, que introducido en la congruencia (3), da:

76+532s := 13 mod 15
, o simplificando

1+7s := 13 mod 15
7s := 12 mod 15
s := 6 mod 15 ,
lo que significa que

s=6+15t


Volviendo a reemplazar en el valor de x, obtenemos:

x=76+532(6+15t)=3268+7980t

Por lo tanto hemos obtenido que x := 3268 mod 7980

Así pues, el año buscado debe ser congruente con 3268 módulo 7980. Como el año 3268 está en el futuro, tomamos como origen el anterior congruente con él, que es el año 3268-7980=-4712.

Dado que en nuestro sistema de cómputo el año cero no existió, el año –4712 corresponde al año 4.713 a.C. .

Así pues, el 1 de Enero del año 4.713 antes de Cristo es el momento de origen del sistema de cómputo de tiempos conocido como días julianos.

El calendario (4)

El calendario (4)

Hemos comentado en posts anteriores que el concepto de congruencia era imprescindible en este estudio, vayamos con él:

CONGRUENCIAS

Supongamos que tenemos el conjunto N de todos los números naturales. Tomemos un natural cualquiera, por ejemplo el siete. Cuando dividimos por siete, el resto de la operación es un número comprendido entre 0 y 6. Pues bien, vamos a asociar a cada número natural el resto de su división por siete. Y ahora agrupamos los naturales en siete compartimentos; según los restos de la división realizada.

Esto que hemos hecho es establecer una relación de equivalencia (reflexiva, simétrica y transitiva). Todo número da el mismo resto al dividir por siete que sí mismo, si a da el mismo resto que b , entonces b lo dará igual que a , y si a da el mismo resto que b , y b da el mismo resto que c , entonces a dará el mismo resto que c . Cuando una relación tiene estas tres propiedades, se denomina de equivalencia, y cristaliza el conjunto original en una serie de compartimentos estancos dentro de cada uno de los cuales están todos los elementos relacionados entre sí, y solamente entre sí.

Estos compartimentos se denominan clases de equivalencia, en nuestro caso clases de restos módulo 7 , y clases de restos módulo p en el caso general. El conjunto de las siete clases se denomina conjunto cociente por la relación dada, y es un conjunto con p elementos(7 en el ejemplo que nos ocupa) , cada uno de los cuales es una clase, cada una de las cuales tiene dentro los elementos originales. Dicho conjunto cociente se denota N/R, siendo R la relación de equivalencia que hace cristalizar el conjunto original en clases, y en nuestro ejemplo concreto, se denominará N/p: conjunto cociente de clases de resto módulo p. Cada clase se expresa poniendo entre corchetes uno cualquiera de sus elementos; así en nuestro conjunto cociente de restos módulo 7, se cumple que [1]=[8]; la clase del 1 y la del 8 son la misma (lo cual es normal, dado que el 1 y el 8 son congruentes módulo 7.

Dos elementos que pertenecen a la misma clase, se denominan congruentes módulo p. En nuestro caso, vemos que el 9 y el 2 son congruentes módulo 7. Los números 16, 23,30, 37,...(7k+2),... también son congruentes módulo 7 con el 2 y el 9. Efectivamente, todos ellos dan un resto de 2 al dividir por 7. Cada clase de restos módulo p es representada por uno de sus elementos, normalmente el más pequeño, que se denomina el representante canónico de la clase. Así, el 1 es el representante de la clase [1],

La frase Los números a y b son congruentes módulo p se escribe de la siguiente manera:



Aunque en sentido estricto no lo son, podemos trabajar con las congruencias como si de ecuaciones se tratara, e incluso podemos formar sistemas de congruencias, de esta forma:



El teorema chino del resto nos da las pautas para saber cuándo un sistema de este tipo tiene solución. En efecto, aunque estamos acostumbrados a decir que un sistema de n incógnitas necesita n ecuaciones para tener solución, las cosas son más complicadas. El Teorema de Rouché-Frobenius da las condiciones suficientes y necesarias para que tal cosa ocurra, pero de ello ya hablaremos en otra ocasión. Baste decir que el teorema chino del resto nos dice que un sistema de congruencias como el anterior tiene solución si los módulos p 1, p 2,..., p n son primos entre sí dos a dos. Esto quiere decir que tomando dos de ellos cualesquiera, no existe ningún número que divida exactamente a ambos, salvo la unidad.

Cuando esto ocurre, el sistema tiene solución única módulp p 1x p 2x...x p n.

Si lo piensan un poco, esto es lo esperable. Pero si no les apetece pensarlo, hablaremos de ello en otro momento.

Por ahora, el lector se preguntará qué relación tiene esto con los días julianos.

Pues bien: hemos dicho que Scaliger quería encontrar un origen para su sistema; un año x en el pasado que fuera a la vez inicio de los tres ciclos.

Scaliger sabía que el año 1.560 tenía 1 como número del ciclo solar. También sabía que el año 532 fue el que Dionisio el Exiguo introdujo el sistema del ciclo lunar, y que tenía dicho año número áureo igual a 1. Sabía asimismo que el ciclo fiscal de indicción romana se instituyó el año 313 por Constantino, con lo que dicho año tenía número 1 en su correspondiente ciclo.

Los tres ciclos tienen módulos 28,19 y 15 respectivamente, luego el año inicial buscado deberá ser congruente con las tres fechas citadas vía sus respectivos módulo(pues cada uno de ellos era el primero de su correspondiente ciclo). Esto es:



Simplificamos este sistema: lo explico para la primera congruencia: 1560 es congruente módulo 28 con muchos números. Si los ordenamos todos, veremos que están separados 28 unidades cada uno del siguiente, porque estamos trabajando en módulo 28. Se trata de encontrar el más bajo congruente con 1560. Esto se hace buscando el múltiplo de 28 más cercano a 1560 por debajo, que es 55x28=1540. Como nos faltan 20 para llegar a nuestro 1560, resulta que 20 es el número buscado, congruente con 1.560 módulo 28. Luego podemos sustituir 1560 por 20 en la primera congruencia, sin variar el contenido de la misma.


Espero que el lector se de cuenta de que esta simplificación no es otra cosa que sustituir los números 1560,532 y 313 por los representantes canónicos de sus clases respectivas.

En definitiva, obtenemos:



Tenemos suerte: los tres módulos son primos entre sí por parejas, luego el Teorema Chino del resto es de aplicación:

Lo haremos pormenorizadamente en el próximo post, que será un mero desarrollo de los cálculos, por aquello de que lo hemos prometido. Así pues, el siguiente post sólo tendrá interés para los que quieran llegar hasta el final; el resto, simplemente puede obviarlo.

El calendario (3)

Centrémonos en el problema, porque no hay mejor manera de entender un método que saber qué problema se intenta solucionar con el mismo. Un astrónomo calcula el paso de un nuevo cometa por su punto más cercano al sol (perihelio) en el presente, demuestra que dicho cometa tiene una órbita periódica, y calcula su período en una unidad de tiempo, digamos en segundos. Obtiene 4.016.131.200 segundos. Es natural saber cuándo vamos a poder ver el cometa de nuevo. Hasta qué fecha de nuestro calendario hay que esperar?

Es del todo claro que no está nada claro. Incluso si cambiamos de unidad de tiempo, a días (46.483) la cosa está igual de oscura. Pasando a años ya tenemos algo más de claridad (127,35), pero empiezan las pegas: unos años tienen 356 días, y otros 366. Ya no está nada claro qué quiere decir 127.35 años, pues lo hemos obtenido dividiendo el número de días que teníamos entre 365.

Cuando mayor sea el lapso de tiempo que estamos midiendo, peor se nos pone la cosa. Es difícil saber a qué día corresponde una fecha de X días en el futuro cuando X es muy grande!

Para solucionar estos problemas, Joseph Justus Scaliger propuso en 1.583 un nuevo calendario de uso para astrónomos, en el que únicamente se tuviera en cuenta el día como unidad de tiempo, usando decimales de día para ajustes más finos. De ésta forma, a partir de un día que se consideraría como origen del sistema, a cada día futuro le correspondería un número real. Así de sencillo. Se establecería un algoritmo de conversión del sistema de días julianos al sistema tradicional de nuestro calendario gregoriano y viceversa para los cálculos. Como todas las ideas verdaderamente buenas, esta era muy sencilla y no tenía más que ventajas.

Sólo faltaba definir el origen. Para ello, Scaliger planteó que dicho día de origen fuera a su vez origen de tres sistemas de cómputo importantes:

1.- El ciclo solar
2.- El ciclo lunar
3.- El ciclo de indicción romana.

CICLO SOLAR

El llamado ciclo solar es el período de tiempo más corto en el cual los d´çias de la semana y las fechas del calendario vuelven a coincidir. Como el año no bisiesto tiene 365 días, hace 52 semanas (364 días) más un día. Esto hace que el 1 de enero de cada año caiga en un día de la semana posterior al del año anterior. El decalaje es de 2 días en año bisiesto. Como los años bisiestos son cada 4, tenemos que cada 7x4=28 años se vuelve a repetir exactamente el ciclo entero.

CICLO LUNAR

También llamado ciclo metónico . La división de tiempo que nosotros conocemos como mes proviene del ciclo de las fases lunares. El mes lunar o mes sinódico es el tiempo transcurrido entre dos conjunciones seguidas del sol y de la luna; o lo que es lo mismo: el tiempo transcurrido entre dos lunas nuevas (29 dias, 12 horas, 44 minutos y 2,8 segundos). Intentando, como siempre cuadrar lo irracional, resulta que 19 años solares equivalen casi exactamente a 235 meses lunares, luego cada 19 años, las fases de la luna vuelven a coincidir .

Número áureo de un año es el orden del año dado dentro de este ciclo de 19. Se considera número aúreo 1 a aquel año cuyas fases lunares del mes de enero se inician el 24 de diciembre del año anterior.

El año 1 de la era cristiana, por ejemplo tenía de numero áureo la unidad.

Este sistema fue introducido por el emperador Dionisio el Exiguo en el año 532 (año con número áureo=1)

INDICCION ROMANA

Este ciclo nada tiene que ver conla astronomía, sino con temas fiscales heredados del imperio romano. Cada 15 años se hacía ena evaluación de los bienes de las personas con el fin de determinar los impuestos a satisfacer al estado. Fue introducido por el emperador Constantino en el año 313, siendo este año el número 1 de su correspondiente ciclo.

Así pues, un sistema que conjuntara los tres ciclos debiera tener a su vez un ciclo de 28x19x15=7.980 años.

Ahora solo faltaba encontrar un origen de cómputo, que sólo podía ser aquel año que tuviera la unidad como valor de los tres ciclos.

Cómo encontrarlo?

Pues muy fácil. Con el auxilio del álgebra, el teorema chino del resto y las congruencias.

Seguiremos explorando el calendario, más que nada para intentar evadirnos de la miseria humana.

Puer pueri lupus

Puer pueri lupus

Esto no es un paseo matemático.

Esto es un lamento.

Esto es un lamento por pertenecer a la puta especie humana, y a su condición.

Hace unos días, a cinco kilómetros de donde vive quien esto escribe, en una población cercana, un chaval (tan sólo un niño) de 14 años hacía un corte de mangas a la vida y mandaba todo a tomar por el culo dando un paso en el vacío desde las murallas de su pueblo.

Más de un año de vejaciones por parte de sus compañeros, iniciadas un nefasto día en el que una incontinencia debida a una indisposición de vientre le señaló para siempre como el carrito de las hostias.

Durante unos días, el estupor. La esquela en el periódico y nada más. Ahora que han pasado dos demanas, doble hoja diaria en los periódicos locales, indicando que esto era la crónica de una muerte anunciada. Ahora resulta que varios de los hijos de puta que lo torturaban, además de hijos de puta eran hijos de profesores del centro. Ahora resulta que al inicio de este curso lo recibieron con una fiesta de celebración por el primer aniversario de "la cagada". Ahora resulta que en el gimnasio del colegio recibía balonazos hasta de los más pequeños. Ahora resulta que últimamente lo habían golpeado repetidamente cada vez que lo veían. Ahora resulta que todos lo sabían. Ahora resulta que el carrito de las hostias no ha aguantado más y se ha suicidado, llevándose consigo la alegría de sus padres y hermano para siempre.

Yo no le conocía, pero por las noches me da por pensar en este niño (porque aún era un niño) al borde de la muralla sintiéndose el ser más solitario del universo. Intento imaginarme su soledad, su inmenso dolor y su desesperación, y lo único que consigo es no poder dormir.

Dicen que cuando corrió la noticia, alguno de los compañeros preguntó si se había lanzado de cabeza o dando vueltas; ya saben, como haciendo una gracia. Dicen que hoy hay bastantes compañeros que no se atraven a salir a la calle por temor a la población. Dicen que algunos compañeros han abandonado el colegio, estigmatizados por la vergüenza. Dicen que alguno ha abandonado el pueblo. Dicen que hay muchos padres no se atreven a dar el pésame a los padres de la víctima. Dicen que hubo gente que no tuvo cojones de asistir al funeral, de por sí multitudinario. Dicen que esto no debía haber ocurrido jamás. Los psicólogos hablan y dan sus versiones. Hasta un bloguero habla del tema.

A ese blogero le apetece pedir perdón, sin saber muy bien porqué. Quizás porque estas cosas se diluyen en la culpabilidad colectiva, afectando a todos. Quizás por intuir que de haber estado implicado en el tema, tampoco hubiera dado la talla.

Intentaremos recuperar la fe en la especie humana. Mañana seguiremos hablando del calendario.